¿Quién educará a las generaciones si faltan docentes?.
En honor a Carlos Fuentealba

Carlos Fuentealba - Profesor asesinado en la represión policial
contra los maestros que cortaban la ruta 22 reclamando
mejoras salariales. Neuquén - Argentina - 04/04/2007.

"Murió el maestro" -me dijo mi abuela-; "Murió el maestro" -y yo, silencio-.
Me quedé en el silencio típico que nos invade ante lo increíble, el silencio que nos deja no sólo sin palabras sino también sin pensamientos.
"Murió el maestro" -y mi mente quedó en blanco-.
El maestro que murió fue un hombre que estaba reclamando en la ruta, una de las cientos de personas que salieron a manifestarse por una condición laboral más digna.

Este hecho me llevó a pensar dos cosas:
Primero:
¿Por qué, en una manifestación, está bien y es legal que la policía reprima con palos, balas de goma y gas lacrimógeno? Y, en cambio, está mal que el que se manifiesta lleve carteles, cantos, guardapolvos y vaya de la mano junto a otros manifestantes.

¡POR DIOS! CANTOS Y CARTELES CONTRA BALAS DE GOMA Y GAS LACRIMÓGENO!!! Esto es una locura, locura plena. Y el sentimiento que surge ante esta confrontación "armada" es la indignación. ¿Cómo un ser humano puede golpear con bastones a otro que está cantando? ¿Cómo puede tirar balas de goma a aquel que sostiene un cartel? Y lo peor, ¿Cómo puede disparar una bomba de gas lacrimógeno a alguien que está dentro de un auto?
Pura irracionalidad... irracionalidad amparada -y alimentada- por años de impunidad.

Segundo:
En muchos blogs -como así también en la tele y en la radio- leí -escuché- la frase: "A un maestro no se le pega". Como frase me parece un poco sin sentido, porque a un maestro violador, ladrón, SI HAY QUE PEGAR... PERO JAMÁS A UN MAESTRO QUE FUE A MANIFESTARSE POR ALGO JUSTO...A ESE MAESTRO NO SE LE PEGA SEÑORES.

Pero, ¿por qué a un maestro no se le pega?. En primer lugar porque es persona, y NUNCA está bien pegar a una persona... los animales se pelean entre ellos -sin motivo aparente- pero desde que el hombre puede hablar -y explicar sus actos- no tiene que haber más necesidad de pegar. Porque un golpe es el abasallamiento por la fuerza ante la blandeza de los argumentos.
Te pego porque mi argumento no te rebate, pero quiero que se realice mi postura. Eso, SEÑORES, es terrible.

Muchos pensaran que la muerte de un maestro le "pasa de lejos", sin embargo a todos la muerte de un docente nos tiene que tocar de cerca. ¿Quién en este país no recibió -de alguna u otra manera- la influencia de un educador?.
La recibió el presidente, la tuvieron los gobernadores, intendentes, diputados, la tiene el abogado, el carnicero, la tienen los los niños, el adolescente, el joven....
Entonces la muerte de un docente no es algo que nos pasa de "lejos", sino que repercute en la vida de todo el pueblo.

Señores policías, gobernantes, diputados y senadores:
Dejen a un pueblo sin docentes y los ciudadanos comenzarán a caminar en cuatro patas y a luchar por la supervivencia.

 

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